¡Que viva la edad media!
El jueves pasado me preparaba a salir a mi acostumbrado footing por Palermo, cuando la veo a Berta revolviendo una olla más grande que la de las cajas negras del Senado
- Pero Berta ¿Qué pasó? – le dije mientras me calzaba el jogging de año preelectoral - ¿Tenemos la poción mágica de Asterix para el almuerzo?
- Ja-ja – me contestó con cara de afiche de canal 9 – Estoy hirviendo aceite por si las moscas; yo que vos me sacaba la peluca y me ponía el casco, que los tiempos se pusieron medievales de nuevo.
La verdad que no me dejó para nada tranquilo pero salí lo mismo.
Ya estaba agarrando el trotecito y me sentía por demás confiado en batir los cien metros con obstáculos de vereda rota y teresos de perro, cuando me salió al paso mi gran amigo José Jamaica, con las crenchas al viento y un paso medido a diez centímetros de altura del suelo.
- ¡Tato, no sea canuto! – Me dijo mientras los ojos se le ponían como señal de cable - ¡Si tiene, habilite, que no hay para nadie por ningún lado.
- Me extraña, José, le dije mientras me le escapaba al aliento de chimenea en receso – vos sabés que yo soy más sano de que el yogur hecho con leche de vacas suizas, así que vía.
- Pero Tato, usted tiene influencias – me dijo mientras las trenzas le dibujaban arabescos en el aire - ¡Usted es muy amigo de los grandes! ¡Digamé en qué aerolíneas viajan las valijas de fumo, o por lo menos en qué aeropuerto van a aterrizar!
La verdad me dio un poco de pena, pero como estaba agarrando ritmo y no quería pararme, lo palmeé en el hombro, le hice la señal de la paz con los dedos en ve (con lo que me gané una ovacion de la unidad básica "Volvimos, jodansé"), le dejé un preservativo con un cartelito que decía "Si no le queda, lo mismo úselo. No se debe combinar una abstinencia con otra" y seguí mi camino.
No había avanzado ni veinte metros cuando se me puso al lado mi gran amigo, el Rabino Joséi Kipá, con las patillas al viento y guardando arenques en el bolsillo.
- Menos mal que me lo encuentro, Tátele, porque necesito su aval para una iniciativa de la colectividad – me dijo mientras se ajustaba una vincha con la leyenda "Circuncisión para todo el mundo. Son pavadas que se goza menos". – ¡Queremos crear el Rabinato Castrense!
La peluca me dio dos vueltas libres en el aire y se me plantó limpita en el marote como si fuera la final de una disciplina olímpica.
-¡Pero vos estás loco, Joséi! – le dije mientras la cara se me tornasolaba y el jogging se me ponía violeta. - ¡Justo ahora que el horno no está para bollos vos me venís con semejante idea! ¡Además en el ejército hay menos paisanada que afiliándose a la OLP!
- Justamente, Tátele – me dijo mientras arrojaba al piso vasos de vidrio envueltos en servilletas y trataba de reventarlos a pisotones.- Por eso pasan las cosas que pasan. Imagineséi: Si un obispo hace la cita bíblica de tirar un ministro al mar, inmediatamente uno de nuestros muchachos salta con el fragmento donde Moisés abre las aguas del océano, y vamos compensando ¿no le parece?
La verdad es que me dejó pensando, pero si le seguía dando pelota me terminaba enroscando hasta la barba, así que lo saludé efusivamente, le dejé un preservativo con un cartelito que decía: "Si se sacó la piel que lo recubre, cúbralo con esto y rece para que siga funcionando", y traté de rajarme lo más lejos posible.
Pero justo en lo que pegaba la vuelta me salió al cruce mi gran amigo el presbítero José Sotana, agitando los brazos y con una parva de papeles.
- ¡Tato, no se me escape, que el Señor todo lo observa! – Me dijo mientras espantaba con aventones cualquier aire de apertura democrática. – ¡Venga y firme acá, que estamos levantando un petitorio contra los planes abortistas de este gobierno satánico!
- Pero José – le dije mientras buscaba desesperado cómo darme el raje. - ¿No te parece que ese es un tema para tratar en profundidad y con el debate que se merece?
- No me macanee, Tato, que si lo nuestro fuera la asamblea, no hubiéramos sobrevivido a los leones del circo romano – me explicó mientras fustigaba parejitas besándose – Acá hay que prevenir antes que lamentar o que nos pasen por encima como a partido chico.
- Sí, José, y vos sabés que yo estoy con vos, pero justo dejé ropa colgada y amenaza tormenta, así que me disculpás…
- Mire, Tato , usted elija el argumento que le guste, eso es lo de menos – me agarró del brazo mientras corría a fustazos … - Acá está la lista que estamos repartiendo en las empresas a las que les preocupa el país "No al aborto. Necesitamos mano de obra barata a largo plazo" ; está esta otra que anda haciendo furor en la dirigencia "Aborto no. Hay que ampliar la base de votantes" …¡Ah! Esta para los actores le puede interesar "Todos contra el aborto. Si no metemos más público nos morimos de hambre" ¡Hay que elegir, Tato, hay que elegir! ¡No se haga el sota! ¡O estamos por el oscurantismo, o estamos por el libertinaje!
No sé cómo hice pero me le escabullí, no sin antes dejarle un preservativo con un cartelito que decía "Si usarlo es pecado, llénelo de agua y tírelo sobre el techo. Cada cual se divierte como puede". Y en lo que me quise dar cuenta ya era de noche y estaba en medio de una manifestación. Bah, en realidad no era una manifestación, sino la marcha por el aniversario. Mientras veía la cantidad de gente, y sobre todo de chicos jóvenes, me puse a pensar que tan, tan mal no estamos. Aunque a veces la Argentina parece que se pone irrespirable, hubo épocas en que estuvimos mucho peor. Cuando la gente no se acuerda, por ejemplo, del nombre del capitoste actual de la Marina, es porque la cosa va como tiene que ir.
Así que me prendí un habano, me senté en un banco de la plaza y me quedé hasta que la gente se empezó a desconcentrar, y ya no se veía ni una bandera. En ese momento no sé si me pareció a mí, pero la plaza parecía llena de otra gente que la que estaba antes, y era una cantidad enorme, que parecía que no se terminaba más. Estaban todos callados, y no duró mucho. En lo que parpadeé ya estaba de nuevo todo vacío.
O sea que ya saben, mis queridos orejones del tarro. A no bajar los brazos, que está todo por hacerse, y a no bajar la guardia por si atacan de sorpresa. Hace treinta años estábamos peor, y quién sabe qué futuro nos espera en treinta años ¿nocierto? Así que a levantar una copita por que la cosa mejore, un brindis con recuerdo para los que no pueden brindar, vermouth con papas fritas y…¡Good Show!
Comentarios
La verdad que la Iglesia está cada día más experta en hacer antimarketing. Obviamente estan tratando de reducir la estructura y para eso necesitan menos fieles. Entre lo del obispo castrense, la petición de no leer el Codigo Da Vinci, el obispo de Mendoza solicitando que no se vaya a visitar a la Rosa Mistica, el papa que se va en amagues para bendecir , la gente se empieza a preguntar si realmente los que se están quedando con toda la falopa no es la cúpula de la iglesia.
Torombolo | 28-03-2005 15:34:46
Bernardo | 28-03-2005 16:28:52
Je je, como partido chico...
La iglesia cumple el rol de un partido político, y los peronistas, votan al P.J. como unos religiosos.
Bah, no todos. Porque algunos lo hacen como hinchas.
Anony mouse | 28-03-2005 18:40:00
Yo soy Vicario Civil del Culto al Zapallito Relleno. Podra el Gobierno pagarme 5 lucas por mes?
Otro si digo: Cuantos litros de leche se pueden comprar con 5 lucas.
Rodolfo | 28-03-2005 23:02:34
Bernardo | 29-03-2005 00:14:41
Leche normal la de vicco ya la usaron las señoras de cáritas para sus comedores.
Y hablando de cáritas me hizo acordar de la descripción que me dieron siendo yo un niño y pregunté que era.
"Mirá hijo son un grupo de señoras que se juntan a comer caviar para recaudar fondos para darle de comer fideos a los pobres"
Torombolo | 30-03-2005 15:10:51
El Angel Gris | 30-03-2005 15:47:56
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