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Siempre será el más grande

Homenaje permanente a Tato Bores
A las 21 por esta pantalla amiga

El nuevo viene con unos humos...

El otro día estaba en casa revisando papeles, buscando unos monólogos del año ochenta y dos para ponerme a tiro con la coyuntura ésta que se da cada muerte de obispo, cuando empezó a entrar una humareda blanca y espesa como de asado para la interna.

- ¡Berta, se queman las papas!

- ¡Chistes obvios no! - me dijo mientras espantaba rumores de liberalización - ¡La cosa está que quema, así que mejor le agreguemos una ene al apellido y hacemos pasar al zeide como de la Alta Bavaria!

Me puse el frac púrpura, la peluca conciliar, los patines para procesión, y me fui a averiguar qué tan mal estaba la cosa, y cómo se podía poner la cosa si la cosa estaba tan mal como parecía.

No bien pisar la calle me encontré con mi gran amigo, el operador de internas varias José Te doy mi celular, que me saludó como si se hubiera sacado ciudadanía de las islas Caimán

- ¡Tato, qué suerte que lo encuentro en un día tan glorioso para la civilidad! - Me dijo mientras sumaba, restaba y el resultado de la boleta de la provincia de Buenos Aires no le daba por ningún lado - ¡Momentos como éste se viven cada muerte de obispo!

-Ese chiste ya lo hice en el primer párrafo, José - le dije mientras me fijaba qué tipo de humo me salía del habano, si blanco, negro, o bigote de Charly García - Además ¿A vos te parece que con los bolonkis que hay acá el tema del Papa modifique en algo la situación?

- Todo suma, Tato, todo suma - me dijo mientras me ofrecía un lugar de vicepresidente en la próximas elecciones, con cámara digital para entierros incluida. - Fijesé: para empezar no salió el nuestro, y ya es mucho. Mire si ahora que logramos no tener oposición ¡Lo que hubiera sido la contra encolumnándose atrás de un Papa!

- ¡Pero ese pensamiento es más corto que la vida política de Aldo Rico! - le dije mientras esquivaba una erupción de evangelistas súbitamente tonificados.

- ¡No me esconda las aspirinas, Tato, que al dolor de cabeza no lo va a tener usted! - me dijo mientras retocaba en el Photoshop una foto de Chiche para que se pareciera a Cristina - ¿O a usted le parece que en este nuevo mapa un Baseotto nos puede mover un pelo, cuando el Capi di tutti li capi militó en las juventudes del gran bigotín?

Me dejó pensando un rato, así que lo saludé, le regalé un preservativo con un cartelito que decía "Úselo pero no a la vista, que ahora van a estar más prohibidos que nunca", y me fui para que alguien me aclarara un poco por qué cuando un religioso tose un laico se tiene que resfriar, y en eso estaba cuando me salió al cruce mi gran amigo, el Gobernador de Buenos Aires Felipe Solá, que traía abajo del bigote una sonrisa de cincuenta pesos, si el peso y el euro estuvieran uno a uno en convertibilidad.

- Felipe ¿Qué hace por acá en la Capital? - le dije mientras ponía a resguardo los habanos y me le corría por si había un fotógrafo cerca - Lo hacía tratando de gobernar el hervidero de provincia que le tocó en suerte.

- Si eso es suerte, Tato, me cago en las herraduras - me dijo, mientras se ajustaba las comisuras para que una mitad de la sonrisa le saliera duhaldista y la otra mitad kirchnerista - deje, a ese despelote no lo arregla ni Dios. Acompañemé que tengo un champán Don Pirulero frappé para celebrar la asunción del nuevo Papa.

- Pero Felipe, la verdad no lo entiendo - le dije mientras trataba de adivinar si me estaba cargando, o era uno de los veinte chistes peronistas - Los seguidores del Cabezón se lo quieren comer crudo por desertor, y el Gran K lo va a desairar como candidato jugando la Dama, y usted encuentra ánimos para festejar?

- Y sí, Tato, ¿Cómo no voy a festejar? - me dijo mientras buscaba un amigo en una agenda con todas las páginas en blanco - ¡Por fin designan a uno que no le gusta a nadie y yo no tengo nada que ver!

Lo miré y le quise decir algo, pero tenía miedo que finalmente perdiera la compostura y se largara a llorar, así que le palmeé el tegobi, le dejé un preservativo con un cartelito que decía "Úselo para disfrutar, que bastante lo vienen usando a usted" y me fui a ver si encontraba alguna voz de la oposición que me pudiera dar una óptica distinta. Fui a buscarla a Lilita, pero en el portero eléctrico la secretaria me dijo que estaba rezando por el país. En lo de López Murphy me dijeron que estaba en el dentista, arreglándose el primer plano para las elecciones que vienen, y en el radicalismo me dijeron que no había nadie desde el 85, pero que no corriera la voz porque parece que nadie se había dado cuenta.

Así que me fui volviendo para casa, como siempre sin entender demasiado, o entendiendo tanto que mejor ni hablar, cuando en una esquina lo ví a mi gran amigo Roberto Carnaghi.

- Tato querido, morrocotito mío - me dijo apretándome los cachetes - no sabés cómo te extraño, qué vacías están las noches de mis domingos.

- Yo también te extraño, corrupto de mi corazón - le dije mientras le apretaba los cachetes. - Vení, acompañame y cerremos con unos spaghettis, como era la costumbre.

Así que ya saben, mis queridos chichipíos, mis adorados orejones del tarro: si la humareda se viene negra, hay que poner la mente en blanco y meterle para adelante en busca de tiempos mejores. Y si la papa atraganta, la batata se digiere mejor; a portarse mal y pasarla bien, vermouth con papas fritas y... Good show!

Comentarios

Que imagen, la de Carnaghi y Tato agarrándose mutuamente los cachetes...

Anony mouse | 27-04-2005 00:00:05

¡Aguante Carnaghi!

Bernardo | 27-04-2005 00:07:52

Que lo parió... te salen igual estos monologos!!!
Felicitaciones...

nariCa | 28-04-2005 16:09:29

¡Lo que no me salen igual son los spaggetti!

Bernardo | 28-04-2005 16:41:29

Hablando de Carnaghi, en verdad que no estando Tato, el no estaría mal diciendo los monólogos...

vitalio | 29-04-2005 16:57:29

Carnaghi es capaz de sacar adelante la versión Telefé de Seinfeld.

Bernardo | 29-04-2005 20:39:33

El monólogo mañana lunes, debido a razones de fuerza mayor (asado) .

Bernardo | 02-05-2005 02:41:53

Dale, seguí contando monedas delante de los pobres.

Elteta | 02-05-2005 03:10:00

Chistes obvios no! - me dijo mientras espantaba rumores de liberalización - ¡La cosa está que quema, así que mejor le agreguemos una ene al apellido y hacemos pasar al zeide como de la Alta Bavaria!
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lo descubri retarde,pero mas vale retarde que requetenunca.
Para que el Zeidi pase como bavaro,no hace falta una n de mas,porque con la sz de Borenszstein no zafa,se tiene que llamar Bernstein y su nombre debe ser Sigfried para que pase por ario

Haffner | 03-05-2006 14:03:03

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